Naylamp: La leyenda de Lambayeque

Naylamp: La leyenda de Lambayeque

Sé que me doy muchas desaparecidas en el blog y me disculpo. Hoy me di el tiempo de compartir una leyenda que me hace recordar a mis épocas de colegio, cuando iba a los museos y sentía la conexión con las culturas que alguna vez habitaron en Lambayeque: Mi hogar.

Como expliqué en la leyenda de Chaparrí, éstas son historias que pasan de generación en generación a fin de explicar el por qué de ciertos acontecimientos y generalmente suele mezclar algo de verdad en ellas.

Naylamp es una de estas historias que buscan explicar cómo nació la civilización en esta tierra calurosa, llena de arena y algarrobos. La historia comienza con varias embarcaciones (entre concubinas, militares y súbditos) que llegaron siguiendo la corriente del Niño (fenómeno natural del océano pacífico). Éstas embarcaciones eran dirigidas por un hombre que destacaba del resto, no solo por sus sofisticadas y llamativas prendas adornadas en plumajes multicolor, sino que también resaltaba por su liderazgo.

El inicio



Naylamp fue un hombre que, en compañía de su esposa Ceterni, lograron convencer al pueblo de abandonar sus tierras para buscar nuevos dominios y es así como se embarcan en busca de un mejor futuro, mientras navegan por el mar.

Dentro de esta travesía destacan ciertos personajes como:
– Pita Zofi (Trompetero)
– Ñinacola (Cuidador del trono)
– Fonga Sigde (Esparciría polvos de conchas marinas durante el arribo).
– Ñinagintue (Velaba por las bebidas)
– Occhocalo (Cocinero)
– Xam Muchec (Maquillador)
– Ollopcopoc (lo bañaba)
– Llapchiluli (Sastre personal).

La llegada

Al avizorar a lo lejos tierra firme. El pueblo, con gran expectativa, no puede ocultar su emoción por conocer lo que la vida les deparaba. Aunque por increíble que parezca, al chocar las balsas sobre la arena, ningún navegante se atrevió a pisar la tierra hasta que Pita Zofi empiece a hacer sonar su concha marina. Seguidamente Fonga Sigde esparció los polvos marinos donde pisaría el gran señor Naylamp.

De esta manera, desembarcaron en el río Faquisllanga -que luego fue denominado como río Lambayeque- y empezaron un gobierno tranquilo y lleno de prosperidad.

Naylamp era considerado como un dios por los pobladores, es por eso que construyeron palacios llamados Chot. En ellos esculpían figuras talladas en piedra verde, con semejanza a su gobernante. Estas estatuas se llamaban Llampellec (que quiere decir figura y estatua de Naylamp).

Con el pasar del tiempo Naylamp empezó a envejecer y perder sus fuerzas, al darse cuenta de su pronta partida al mundo de los muertos, decide preservar su poderío como un ser divino ¿Cómo lo hizo? Sus descendientes lo sepultaron en secreto en el palacio y contaron al pueblo que ‘le salieron alas y se fue volando al cielo’.

Con esa mentira lograron convencer al pueblo que efectivamente, Naylamp era un ser divino y sus descendientes también lo eran. El reino estuvo a cargo de su hijo mayor Cium.

Cium, como todo gobernante precolombino, no perdió el tiempo y se llenó de doce ‘bendiciones’ producto de sus diferentes relaciones entre su esposa y concubinas. Su gobierno fue largo y como buen hijo -y apañador de mentiras- decidió morir aislado en una cueva subterránea para seguir la tradición de la inmortalidad.

La caída

Los sucesores-que tienen nombre impronunciables-: Escuñain, Mascuy, Cuntipallec, Allascunti, Nofanech, Mulamuslan, Llameooll, Lapinat-cum, Acunta y Fampellec, gobernaron por periodos cortos por diferentes razones que desconozco.

Aquí el importante es Fampellec -que a mi apreciación nació sin suerte- porque, para su mala fortuna, se le ocurre la desastrosa idea de trasladar al pueblo y a Llampellec a otras tierras. Fue un proyecto muy ambicioso que nunca ‘vio la luz’.

Resulta que a nuestro estimado Fampellec se le presenta ‘el demonio’ en forma de una hermosa mujer -¡Genial! desde tiempos antiguos ya nos catalogan como malignas y nos culpan de las desgracias-. Como todo hombre con un gran libido, no pudo evitar caer en los deseos carnales del sexo. Tras ese acto, las intensas lluvias empezaron a azotar las tierras por treinta días, lo que trajo hambre, muerte y enojo.

La población desesperada y en ánimo de calmar la furia de su dios decide amarrar de pies y manos a Fampellec y tirarlo al mar. De esta forma termina el linaje de Naylamp, un hombre que vino del mar y que su linaje terminó acabando en las profundidades marinas.

Dato curioso: La lujuria de Fampellec no fue lo que trajo desgracias al pueblo. Si la leyenda es cierta, es probable que las intensas lluvias fueran producto del fenómeno del niño que azota las costas peruanas con lluvias intensas y huaicos cada ciertos años.

¿Aquí terminó el linaje de Naylamp?

Por lo que pude averigurar, dicen que algunos hijos fueron a conquistar otras partes como es el caso de Cuntipallec que fue a Collique.

¿Qué pasó después de la muerte de Fampellec?

Llegó un hombre Chimu-Capac que venía del gran Chimú ¿Recuerdan que les hablé sobre esta cultura aquí? Bueno, resulta que este hombre puso como Cacique (Gobernante) a Pongmassa. Su gobierno duró muchos años hasta que el puesto lo heredó su hijo Oxa, quién fue derrocado por los Incas.

Quizá hasta este punto te parezca un poco engorrosa la historia pero lo que me impactó es que el linaje de Oxa llegó hasta la llegada de los españoles con Sec-Fum-Pisan.

Complejo arqueológico Chotuna Chornancap

Este es probablemente el lugar donde se desarrolló la historia de Naylamp, un lugar sagrado que se encuentra en el distrito de San José (a 10km de la ciudad de Lambayeque).

Aunque no encontré investigaciones que afirmen al 100% la veracidad de la leyenda, se presume que este es lugar donde vivió nuestro protagonista. Si te interesa la historia puedes leer: «Chotuna and Chornancap – Excavating an Ancient Peruvian Legend, Christopher B. Donnan».

Por mi parte haré todo lo posible de llegar a ese Chotuna Chornancap y tener más detalles que puedan enriquecer esta información y si es posible visitarlo. ¿Te interesa una nota más profunda de este lugar? ¿Crees que Naylamp fue verdadero?¡Coméntame!

Actualización: ¡Lo prometido es deuda! ¡Fui al museo! Pueden verlo en mi canal de YouTube.

6 thoughts on “Naylamp: La leyenda de Lambayeque

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